La
AUTOEXIGENCIA

Nos enseñaron que exigirnos mucho era una virtud. Que descansar había que ganárselo. Que si no llegábamos a todo era porque no nos esforzábamos lo suficiente.
Y poco a poco empezamos a confundir lo que hacemos con lo que somos.
En yoga existe una palabra, Santoṣa, que suele traducirse como contentamiento. No habla de conformarse ni de dejar de crecer. Habla de la capacidad de estar en paz con uno mismo mientras sigue caminando.
Y existe otra, Asmitā, que describe esa identificación excesiva con nuestros logros, con lo que producimos o con la imagen que los demás tienen de nosotros.
Esta meditación no pretende que dejes de esforzarte. Solo quiere invitarte a observar desde dónde nace esa exigencia. Porque quizá el verdadero descanso no aparezca cuando termines todas tus tareas.
Quizá aparezca cuando recuerdes que tu valor nunca ha dependido de ellas.
A veces eso también es practicar yoga.
Te recomendamos escucharla con auriculares.
Dura 10 minutos.
Busca un momento tranquilo para ti.
